NUEVAS INDUSTRIAS COMO LA COSMÉTICA Y DE CONSERVAS IMPULSAN AL PAÍS
Vendieron al exterior US6,711 millones durante el 2007
SANTIAGO, Chile. Casi un heroísmo. La emprendedora chilena Mercedes Gómez tardó casi un año en encontrar la fórmula para hacer jabones con leche de burra. Hoy exporta 1,000 de estos productos a través de su pequeña empresa Azahares, compuesta por familiares y un par de amigas.
“Nos inspiramos en Cleopatra bajo la meta de tener un negocio propio. Después de mucho batallar, lo logramos”, confesó Mercedes.
No es una anécdota aislada. Alrededor de 30 microempresas han generado una industria de cosméticos naturales en Chile, que el año pasado aumentó sus exportaciones 18% y que hace un año representó ventas por 7,000 millones de dólares.
Hoy, en plena crisis financiera mundial, historias como éstas son las que parecen ser el as bajo la manga de este país sudamericano, que tampoco ha escapado de las malas noticias, pues según la Cepal, este año podría cerrar con un PIB de -1%, cuando en años anteriores crecía a ritmos de 3 por ciento.
“Hemos generado un fenómeno especial con el desarrollo de pequeñas nuevas industrias”, afirma Rodrigo Contreras, director de Asuntos Multilaterales de dicho país.
¿En qué consiste? Según Contreras se trata de una política comercial de tres pilares: uno unilateral, otro multilateral y otro más, de negociaciones bilaterales.
El primero se ha basado desde los años 70 en la reducción de los aranceles, que desde entonces ha disminuido el rango de 200% de arancel a uno de 6%, para todo tipo de productos, en casi todos los países.
La política multilateral busca una participación activa en organismos como la Organización Mundial de Comercio (OMC), el Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) y quizá muy pronto, en la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), en donde desea ingresar.
Por último, se basan en negociaciones bilaterales, en donde quizás esté la clave de su desarrollo.
“A estas negociaciones las hemos llamado ‘regionalismo abierto’, que generan acuerdos comerciales con todo tipo de países y que con el tiempo logran convertirse en tratados de libre comercio. La esencia es tener relaciones con todos los continentes, en todos los sectores”, dice Contreras.
Esta estrategia inició en 1991, justamente con México. Le siguieron algunos países latinoamericanos, para en el 2003 abrirle las puertas a la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá, y un año después, a Asia y China.
El secreto: La diversificación
Actualmente, según el Departamento de Estudios e Informaciones (Direcon), Europa representa 26% de sus exportaciones, Asia 40%, América Latina 13%, Estados Unidos, Canadá y México 18.4%, y otros países más de 2.9 por ciento.
Y aunque la industria minera sigue siendo su apuesta fuerte -sobre todo con el cobre- que le genera 64% de sus exportaciones, el rubro de “otros” ya representa 1% de éstas.
En este apartado están las industrias nuevas como la cosmética, la de conservas de frutas y concentrados, textiles, calzado, frigoríficos y plásticos.
Cálculos de Direcon revelan que para el 2007 las exportaciones no tradicionales de Chile representaron 16,711 millones de dólares.
Y de acuerdo con Alicia Frohmann, directora de ProChile, ya son 8,500 empresas chilenas las que se dedican a la exportación.
Para el caso de México, el comercio bilateral ha generado un flujo de 4,000 millones de dólares.